Grasa parda o grasa marrón, la grasa que adelgaza

La grasa parda o marrón es la responsable de mantener la temperatura del organismo, la cual encontramos en las personas adultas y permanece en actividad hasta la vejez. Una serie de trabajos han confirmado que mediante la activación de la hormona FGF21, nuestro cuerpo podría quemar una alta cantidad de calorías, lo que supondría una solución definitiva para el tratamiento contra la obesidad.

¿Qué es la grasa marrón o parda?

Este tipo de grasa contiene una gran cantidad de mitocondrias, de color pardo, cuya función en el organismo es quemar energía para que este pueda elevar la temperatura del cuerpo cuando hace frío. El descubrimiento consiste en que hasta ahora se sabía que tanto los ratones como los niños la contenían, pero que los adultos o no la tenían o esta estaba inactiva.

La esperanza para la obesidad

En «The New England Journal of Medicine» han sido publicados los estudios que han realizado diferentes investigadores de Estados Unidos, Holanda, Finlandia y Suecia, en el cual se ha demostrado que dicha grasa se encuentra en adultos, en distintas cantidades y grados de actividad, en función de la edad (que decrece con los años), el nivel de glucosa y el sexo (se da más en mujeres que en hombres).

Al parecer, el IMC o índice de Masa Corporal muestra que mayor peso significa menos cantidad de grasa parda, por lo que la idea es estimular esta grasa mediante la hormona FGF21, aunque aún no es posible activar la producción de esta hormona de forma controlada, pero de conseguirse, su efecto se reflejaría en un consumo notable de calorías y por consiguiente, la persona adelgazaría.

Otras publicaciones

En el centro médico de la Universidad de Ohio, un equipo dirigido por un el profesor de neurociencia, Matthew J. During, han publicado sus descubrimientos en «Cell Metabolism». De sus estudios con ratones se desprende que cuando el roedor se encuentra en un ambiente altamente estimulante o estresante, transforma parte de su grasa blanca en parda, incluso cuando han ingerido gran cantidad de comida.

El problema radica en su aplicación en seres humanos, ya que no es saludable someter a una persona a situaciones de estrés sólo para que reduzcan su peso.

Así, durante las investigaciones pudieron comprobar que se activa una ruta nerviosa y bioquímica desde el hipotálamo, en el cerebro, hasta las células de grasa blanca. Durante este proceso, el hipotálamo produce la proteína BDNF que activa ciertos genes responsables de la producción de la grasa parda, suprimiendo a la vez, otros genes que favorecen la creación de grasa blanca.

En base a todos estos estudios, los investigadores confían en poder crear la fórmula farmacológica de esta proteína para poder tratar a personas con problemas de obesidad.

Desirée R.A.

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