Spa en casa

Podemos tener en nuestro propio hogar toda una serie de elementos que hagan de nuestro baño un auténtico centro de relajación. Además de los beneficios para nuestra salud y belleza, el ahorro económico también será notable. Lo ideal es estar solo, sin nadie que moleste, y sobre todo tener la intención de dedicarnos un tiempo a nosotros mismos sin preocuparnos de nada más.

Lo primero es preparar el baño en un ambiente que nos sea propicio para relajarnos, así como un aroma que incite a ello; lo mejor es encender incienso. Hay que empezar por llenar la bañera con agua a una temperatura adecuada, que será aproximadamente de 32 grados, y a continuación verteremos aceites esenciales; entre éstas, la de lavanda es muy recomendable por su alto poder relajante. Cuando esté todo dispuesto, hay que introducirse en la bañera dejando que todo el cuerpo se relaje, sintiendo el calor del agua en el cuerpo. Después de haber tenido estos minutos de desconexión, es recomendable continuar con un masaje por todo el cuerpo con un guante de crin, actuando desde los pies hasta la espalda, insistiendo en las zonas donde existen más durezas (como los codos y rodillas). Inmediatamente la piel se notará más suave y tersa.

Tras ello, deberíamos tener en cuenta que no es muy recomendable estar demasiado tiempo sumergidos en el agua, no más de quince minutos, ya que la piel comenzará a resecarse y el agua a enfriarse. Lo mejor es darse una ducha con agua entre tibia y fría para desentumecerse y vigorizar el cuerpo, empezando por los pies y terminando por la cabeza. A continuación, saldremos de la bañera envolviéndonos en la toalla o albornoz más esponjoso que tengamos, así la sensación de bienestar será mayor. Ahora lo indicado es aplicarse una crema hidratante, en todo el cuerpo, tomándonos todo el tiempo que queramos, y que preferiblemente tenga un aroma frutal o floral. Tras esto, lo mejor es tumbarse en algún sitio confortable y mullido, dejando que la crema actúe; para ayudar a este efecto podemos poner música relajante, como clásica o jazz, y tomarnos un aperitivo natural, como un zumo de zanahoria o tomate.

Es importante también prestarle atención a zonas del cuerpo normalmente olvidadas, como los pies. Para esto, los mantendremos en agua jabonosa durante diez minutos, y a continuación aplicaremos una crema exfoliante para eliminar células muertas, insistiendo en las zonas rugosas como tobillos o talones. Después, nos dedicaremos al cuidado de las uñas, limándolas con una forma cuadrada para que no se claven en la carne, nos aplicaremos un fortalecedor de uñas y color, si queremos dar un toque innovador. Podemos repetir el mismo proceso para las manos.

Los pisos se revalorizan mucho hoy en día si incluyen el baño alguna bañera de hidromasaje o jacuzzi, porque, teniendo en cuenta los tiempos que corren, se hace muy socorrido el poder dedicarse unos minutos al día para relajarse en el propio hogar, ahorrándose así tiempo y dinero por no tener que acudir a spas públicos. El lujo añadido es un valor que cobra más fuerza hoy en día, porque lo que se compra es no sólo bienestar, sino también salud, y todo esto lo podemos tener en el momento que queramos.

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