Reflexologia Podal

La reflexología es una técnica que consiste en localizar y manipular con las manos ciertas zonas del cuerpo para activar las corrientes sanguíneas y linfáticas, liberando mediante masajes ciertos impulsos eléctricos en el organismo, que permiten una mayor afluencia de líquidos dentro del mismo. En el caso de la podal, estos masajes se realizan en los pies del paciente.

La reflexología es una técnica que consiste en localizar y manipular con las manos ciertas zonas del cuerpo para activar las corrientes sanguíneas y linfáticas, liberando mediante masajes ciertos impulsos eléctricos en el organismo, que permiten una mayor afluencia de líquidos dentro del mismo. En el caso de la podal, estos masajes se realizan en los pies del paciente.

En cuanto a los masajes en el pie, primero que todo hay que diferenciar entre los masajes fisioterapéuticos para rehabilitación de alguna articulación en esta zona del cuerpo, y los masajes de reflexología, donde se aplican técnicas concretas para activar la circulación de ciertos fluidos y cuya acción repercute en determinados órganos del cuerpo, mediante actos reflejos.

Esta técnica ha tenido mucho auge en los últimos tiempos, no sólo por su utilidad en el diagnóstico de posibles trastornos orgánicos, sino porque ayuda también en la recuperación de ciertos males y enfermedades.

La reflexología se estudia en centros especializados, y debe ser practicada por profesionales, ya que, de lo contrario, podría ocasionar trastornos que trastocarían nuestra salud.
La reflexología podal data de miles de años atrás, cuando la ciencia médica empezaba a desarrollarse, y se ha ido depurando a lo largo de todos estos siglos. Poco a poco, se fueron descubriendo en el pie puntos específicos donde se podían estimular distintos órganos, glándulas y partes del cuerpo, mejorando ciertas enfermedades y sobre todo dotando de una mejora general de la salud a la persona tratada. Más que tratar enfermedades, lo que se pretende con esta terapia es reestablecer el equilibrio en general del cuerpo, por eso, es aconsejable no sólo aplicarla cuando existe algún mal interno, sino que es mejor integrarla en nuestro modo de vida para alcanzar un nivel de bienestar mayor.

La exploración en las zonas reflejas de los pies permite un mejor conocimiento de nuestro cuerpo y de la percepción de nuestro estado de salud en general, incidiendo en aquellas áreas donde se resienta el organismo, a través de la estimulación de los puntos específicos y del masaje. Entre los principales beneficios que aporta la reflexología podal, se encuentra la relajación de la tensión y la presión arterial, mejorando la circulación tanto sanguínea como linfática, y así, se promueve el correcto funcionamiento de los órganos sin hacer que caigan en el sobreesfuerzo.
Los principales tratamientos que se realizan para estos pacientes son los de relajación y anti-estrés, alivio del dolor de músculos y huesos, tratamientos antidepresivos y de refuerzo del sistema inmunológico.

En especial, la reflexología podal es beneficiosa para las dolencias que se acompañan de sintomatología dolorosa y espasmódica, dolores crónicos que, de otro modo, necesitaría gran cantidad de analgésicos para ser mitigados. De esta forma, bajo supervisión del profesional, se accede a un bienestar físico de forma natural, siendo el mejor complemento para los tratamientos de la medicina tradicional.

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