Radiónica

La radiónica es la disciplina que se encarga del control y la dirección de la energía a distancia, y también se la conoce como psicotrónica y teleterapia. Dentro de la radiónica está la parte médica, que se encarga de practicar la curación a distancia, y la radiestesis, que detecta a distancia y a través de un instrumento las radiaciones que emite algún cuerpo o forma de energía. Se practica en muchos países, especialmente en los asiáticos, aunque también se investiga en gran medida en Inglaterra. Tiene la ventaja de ser una medicina muy barata, ya que no se sirve de preparados químicos, sino de un simple instrumento para transmitir energía.

En consecuencia, la radiónica puede dividirse en dos ramas: la curación a distancia, en la que el paciente se encuentra en un lugar distinto del que se hace la curación, porque ésta se realiza a través de algún aparato radiónico; elaboración de remedios y medicamentos radiónicos, a través de la utilización de tarjetas de ondas de forma y color, y aparatos que potencian estos aparatos.

Las tarjetas radiónicas tienen una serie de colores, patrones y formas que les confieren diferentes características; estas tarjetas emiten cierta energía, que aunque tenue, hace que tengan efectos en el organismo. Centrándonos en las que se utilizan con fines médicos, también conocidas como fragancias curativas, son un tipo para crear medicamentos curativos o paliativos. Es un sistema que se desarrolló en la India, y que, adjuntas a las tarjetas, incluye recomendaciones para el tratamiento, como cambios o directrices en la alimentación, o consejos para mejorar el estilo de vida. Además, pueden combinarse múltiples tarjetas para reforzar el tratamiento. Básicamente, de lo que se trata es de copiar de un medio con información (planta medicinal, vitaminas, flores de Bach, tinturas) a un medio inerte que no esté cargado con energía, para que actúe como vehículo (agua con alcohol, o algún tipo de glóbulo inerte que se utiliza en homeopatía). Entonces se espera siete minutos para que el aparato copie la energía del orígen al destino, el cual se convierte en la mayoría de los casos en un medicamento homeopático.

En conclusión, las aplicaciones de la radiónica pueden ser diversas, principalmente obteniéndose para la preparación de medicamentos que mejoren la salud del individuo, como hemos dicho anteriormente, pero también para asistir a personas en diferentes partes del mundo sin tener que desplazarse a una clínica para ello. Asimismo, también se aplica en veterinaria, sobre todo para el tratamiento de mascotas, ya que los perros y los gatos son más reactivos a ello. Con todo, los animals como aves, reptiles o peces también mejoran mucho con este tipo de terapia. También se le ha encontrado uso en agricultura, sobre todo para el control y exterminio de plagas. En este campo, es igualmente efectiva para la optimización de cosechas, tanto con el envío de energía positiva radiónica a las plantas, como regándolas con agua proveniente de este tratamiento. Una aplicación más sería la geopatía o tratamiento de enfermedades procedentes de la tierra. Por lo tanto, se ofrece como un complemento natural a la medicina tradicional, ya que no interfiere en ningún otro tratamiento y no está contraindicada para ninguna persona o animal.

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